Acá vemos un claro caso de suplantación
de identidad en la red. Un usuario anónimo "colgó"
un comercial de una importante marca de automóviles y lo
puso en circulación en Youtube, (De la misma forma que
lo hace la empresa en cuestión, pero en su canal oficial)
Algunos navegantes de la red se confundirán,
verán el spot y pensarán que la marca automotriz
ha cambiado su línea de comunicación por una más
"agresiva" y es probable que generen una mala impresión
sobre ella y por ende de la marca.
Ante esto no existe una legislación internacional,
por tanto es vital enseñar a los consumidores cuáles
son los canales oficiales de la empresa y al mismo tiempo contactarse
con el medio y el usuario que cometió la suplantación
para iniciar proceso de marcha atrás.